Agrupación Portapasos Promesas Stma. Virgen Dolorosa Agrupación Portapasos Promesas Stma. Virgen Dolorosa Agrupación Portapasos Promesas Stma. Virgen Dolorosa Agrupación Portapasos Promesas Stma. Virgen Dolorosa

STMA. VIRGEN DOLOROSA... LAS IMÁGENES


En sus inicios, la Cofradía Marraja utilizaba la misma talla en sus distintas advocaciones de Soledad y Dolorosa para salir en las primeras procesiones del siglo XVII, que se celebraban en la mañana del Viernes Santo, manteniéndose esta dualidad hasta el siglo XIX. Fue en 1663 cuando el Obispo de Cartagena, Juan Bravo, dispuso que la Cofradía fuera la encargada de organizar dos procesiones el Viernes Santo, la de la Calle de la Amargura y la del Santo Entierro.

A continuación se exponen las distintas tallas que han participado en la procesión del Santo Encuentro desde su origen.

Primera Etapa / Autor: desconocido

Primitivamente, la talla que salía, se supone que de propiedad de la Cofradía, y de las que no ha llegado ninguna imagen ni grabado, cumplía saliendo en las dos procesiones. De lo poco que se sabe de esta efigie, cabe destacar que tenía los brazos y la cabeza articulados, para que, al llegar el momento del Encuentro, por medio de unos resortes ocultos se levantaran los brazos como para abrazar a su Hijo, alzando también la cabeza.

Etapa: ¿? - 1879 / Autor: desconocido

Posteriormente, esta imagen fue sustituida a mediados del siglo XVIII, de la que nos ha llegado un grabado en dulce, sobre cobre, bajo la advocación de la Soledad junto al Jesús Nazareno. Esta escultura pudo ser realizada por un discípulo de Francisco Salzillo. Hasta 1879 era una misma talla de la Virgen la que protagonizaba las procesiones marrajas, cambiando su vestuario para identificar su advocación.



Etapa: 1880 - 1930 / Autor: desconocido


Esta situación cambió en 1880, cuando se incorporó a la procesión matutina marraja una Dolorosa que era propiedad de la Iglesia de Santo Domingo, donada por doña Dolores Ruiz, esposa del Capitán General del Departamento, don Manuel Ruiz de la Pezuela, con motivo de la restauración de dicha iglesia. Vestía con túnica de color rosa y manto azul celeste bordado en oro y con una corona de plata calada. Damos comienzo al año 1922 con la grata noticia de la llegada a nuestra Ciudad de un manto de terciopelo y oro, donación realizada por la Excma. Señora doña Beatriz Asencio, Marquesa de Fuente González, para que lo luzca la imagen de la Virgen que sale en la procesión de la madrugada del Viernes Santo. Dicho manto, de grandes dimensiones y confeccionado por la acreditada Casa Mustieles, de Madrid, y que constituye una obra de arte de enorme valor, llegó desde Madrid traído por el contable de esta noble casa, don Luis L. Reynoso y Blanca. Este destacado manto, junto con el nuevo vestuario de los judíos, fue expuesto en el escaparate del comercio del señor Llagostera para contemplación y admiración de todos.




Etapa: 1931 - 1936 / Autor: José Capuz Mamano

Nace en Valencia el 29 de agosto de 1884, hijo del también imaginero Antonio Capuz Gil y Luisa Mamano Sanz. Imagen que procesiona desde 1931, estrenando también la nueva talla del Titular, también obra de Capuz. Esta imagen fue encargada y regalada por el Hermano Mayor don Juan Antonio Gómez Quiles en nombre de su nieta Florita Gómez Peinado. Ésta misma donó en 1934 un nuevo manto, bordado en plata fina sobre terciopelo azul, que sustituiría al blanco utilizado hasta ese año, y que era propiedad de la Iglesia de Santo Domingo. Este nuevo manto sobreviviría a los desastres de 1936 y parte de sus bordados, pasados a un terciopelo de color ocre, sirven de adorno al manto de Santa María Magdalena; el fragmento restante sería utilizado, en la década de los setenta, a modo de improvisado sudario de la Agrupación de los Estudiantes. Según contaba el procesionista californio Balbino de Sla Cerra, testigo directo de estos aconteciminetos, esta imagen fue destruida el día 27 de julio de 1936, al izarla a un camión para transportarla a la Casa de la Misericordia, donde se almacenaban las imágenes para servir de combustible al horno, y golpearse el rostro con el lateral de la caja del vehículo, quedando roto en numerosos fragmentos. Dicha fragilidad se debía a que la cabeza sólo era una mascarilla de barro, un boceto que debía pasarse a madera en su día.




Etapa 1940 - 1942 / Autor: José Alfonso Rigal

Escultor también de procedencia valenciana, fue el llamado para sustituir las imágenes desaparecidas en la guerra, aunque finalmente fue una solución provisional, pues todas sus tallas fueron cambiadas en cuanto la Cofradía se recuperó. Desfiló entre los años 1940 y 1942, haciéndolo en las dos procesiones marrajas.




Etapa: 1943 - 1965 / Autor: José Sánchez Lozano

Nació en el Pilar de la Horadada (Alicante) el 16 de abril de 1094, muriendo muy cerca de su ciudad natal, el primer día de noviembre de 1995. Se le encomendó realizar una talla de una Dolorosa que se asemejara al modelo salzillesco, costando 2.200 pesetas, y llegó a nuestra ciudad el 8 de abril de 1943, exponiéndose junto con las imágenes de San Juan y la Soledad de Capuz, en la capilla marraja hasta su bendición por el Arcipreste de la ciudad, Tomás Collado, el día 21 del mismo mes. Ésta Imagen saldría por primera vez en 1943 hasta 1965. Era popularmente conocida, por la belleza de sus facciones, como la “Virgen Guapa”. Esta Dolorosa llegó a salir en 1950 a los pies del Cristo de la Agonía en su trono, saliendo en la procesión del Santo Entierro hasta mediados de la década de los sesenta, que saló la Virgen de las Amarguras de Efraím Gómez. Posteriormente, en septiembre de 1969, fue trasladada a Canteras, en donde estuvo como advocación de la Soledad con el patronazgo, con una romería iniciada en la finca propiedad de José Luis Meseguer, quien posteriormente sería Hermano Mayor marrajo, en donde recibiría culto, pero sin dejar de ser patrimonio marrajo. Era tema de juntas de nuestra Agrupación el intentar tratar de traer a la Virgen desde Canteras para su restauración. En 1982 fue trasladada a la Iglesia de San Diego, donde se encuentra actualmente.




Etapa: 1966 - actualmente / Autor: Francisco Salzillo y Alcaraz

A este insigne imaginero (Murcia, 21 de mayo de 1707 - 2 de marzo de 1783) se le da la autoría de la Dolorosa que actualmente sale en procesión, conocida popularmente como “La Pequeñica”. Su descubrimiento entra dentro de la leyenda, aunque parezca mentira por su cercanía en el tiempo. Se cuenta que apareció detrás del retablo marrajo de la capilla, en 1958, sin que nadie supiera cuál era su procedencia, y aún considerándola obra de mérito, fue trasladada al callejón de Bretau y posteriormente al local de la calle Mayor. Precisamente fue Sánchez Lozano quien la restauró tras su “aparición”, consciente además, de que su talla sería sustituida por ésta a quien él mismo, como responsable del Museo Salzillo, le adjudicó sin dudar la autoría. Esta opinión fue corroborada por autores como Torres Fonte o los directores de los museos Salzillo y Arqueológico Provincial y Conservador del Patrimonio Artístico Nacional. Esto ocurría en 1965, para, tras su restauración, desfilar por primera vez por las calles de Cartagena en la madrugada del Viernes Santo de 1966, tras su bendición el día 2 de marzo de ese año en la Capilla Marraja, acto que recogieron las cámaras de TVE. En 1993 fue nuevamente restaurada por Sánchez Lozano, quien contaba con 89 años de edad, para eliminar roces y grietas que presentaba en la cara, el pecho y el cuello, quien se despidió de ella tras su restauración sabiendo que ya no volvería a verla. Fuera de sus salidas en la madrugada del Viernes Santo, formó parte junto a las imágenes de María Cleofá y María Magdalena, del nuevo trono de las Santas Mujeres, que salía por primera vez el Sábado Santo de 1973, prosiguiendo en el tiempo hasta 1980; la Dolorosa lucía un vestuario del siglo XVIII con un manto de terciopelo azul bordado en plata. Nuestra “Pequeñica” fue el motivo del altar del Corpus Christi de 1988, Año Santo Mariano. Actualmente recibo culto en el retablo de la Capilla marraja, en la Iglesia Castrense de Santo Domingo.